Turismo: Factor social y económico mundial

neiraSomos testigos de una historia cuya principal característica es el surgimiento constante en el planeta de expresiones de identidad, que renuevan lazos como reacción a la propuesta de globalización. Esto implica estar preparados, ser competitivos y encontrar elementos a los cuales aferrarse para “ser y estar”, por lo que es de suma importancia implementar estrategias de auto conocimiento, identidad y arraigo que apunten a hacer amable la realidad en un acto de pertenencia.

En los países desarrollados y en vías de desarrollo se han planteado serios retos y exigencias con objeto de promocionar el turismo, pero, en muchos casos, se carece de las herramientas para formar en la convivencia y cooperación, para comprender y asimilar el mundo en el que se vive con el fin de tener una vida con más calidad.

El conocimiento del entorno y la vida social como actualización de la relación con los demás es el punto de partida para concienciar a las sociedades de la importancia del turismo en sus respectivos países y participa, directa o indirectamente, en sectores de la vida social y económica de cada país (museos, centros de investigación, recreación, turismo, deporte, cultura, historia, política, industria, comercio, entre otros).

A efectos de concienciar a diferentes gobiernos y ciudadanos, en general, permítanme comentarles la importancia del sector turístico:

No se valora ni se promueve lo que no se conoce. Partiendo de esa premisa, el turismo pretende aportar al acervo cultural de los ciudadanos el conocimiento más profundo y crítico, explorando un territorio, redescubriendo su entorno y dando cuenta de sus hallazgos en la hermosa arqueología de desenterrar y limpiar de olvidos a personajes y lugares que se transforman con el tiempo construyendo un legado y dejando huellas que permanecen en las sociedades actuales en forma de patrimonio material e inmaterial.

“El Turismo y la Cultura son dos actividades que, estrechamente relacionadas, son afines en sus contenidos comunes”. Si tomamos esta afirmación, vislumbramos el potencial turístico en la medida en que sabemos de su incalculable riqueza cultural y material enmarcada en la diversidad y paisajes, distribuidos a lo ancho y largo del mundo. La promoción para el conocimiento del turismo, sin duda, necesitará de personas que estén capacitadas para hacerlo, generando de esta manera fuentes de empleo digno y divisas en las economías de cada uno de los países que apuesten por el turismo permitiendo desarrollar toda una cultura a la vez que promueve el conocimiento patrimonial y contribuye al progreso económico.

El reconocimiento del turismo como la actividad económica y social más importante en el mundo, debe tener su reflejo en las políticas concretas de cualquier país por lo que se considera imprescindible el diseño de productos turísticos competitivos y de calidad. Ante el importante futuro turístico que, de forma progresiva se presentará en países desarrollados y otros en vías de desarrollo surgirá una sociedad, a escala mundial, diferente a la actual. Dicha sociedad se denominará, previsiblemente, Sociedad del Ocio.

La industria turística deberá cumplir un rol fundamental en ese nuevo tipo de sociedad.

 

Por: Manuel Neira Sánchez