Este felino se reconoce por su pelaje con manchas que parecen nubes y por su cola larga y esponjosa, clave para moverse con agilidad entre los árboles. Además, cumple un papel esencial como controlador natural de pequeños roedores, ayudando a mantener el equilibrio de los ecosistemas andinos de Risaralda.

Conocerlo es el primer paso para protegerlo. Dale play, aprende más sobre esta especie y descubre por qué cuidar los bosques es cuidar la vida.